miércoles, 19 de noviembre de 2008

Viento

Parte 9: Sibila

 

-Lo conocerás mañana- dijo Iris sin darse la vuelta, contemplando las estrellas.

-Lo sé-

Y se marchó a su cuarto. Ella también sentía una muy ligera curiosidad por saber a quien conocería al otro día.       

 


El día que le siguió a ese fue igual de soleado, pero esta vez, Carmen y Lizzy decidieron quedarse en la mansión para practicar deportes con Zoe y para tener clases. Por parte del profesor Woodred, quien habia enviado docenas de criados para hacer una limpieza general de la casa por el invitado que iban a recibir, fue a dar clases de historia del arte. Así que la mansión Woodred era un auténtico revuelo de gente, trabajando de aquí para allá.

Iris y Sibila, como de costumbre, fueron a ejercer sus cargos de enfermeras.

 

-Sibi, ya se que no es necesario que te lo diga pero… trata bien a Klauss… ¿Puedes?- le dijo Iris mientras ralentizaba el paso de su yegua, a lo que Sibila hizo lo mismo.

-Lo trataré como a cualquier paciente, Iris. No hay razón para tratarlo mal pero aún así lo vigilaré porque discrepo de tu capacidad para juzgar a la gente- dijo su amiga mientras posaba sus grandes ojos verdes en los azules de ella.

-Bien, pero verás que estoy en lo cierto cuando digo que es buena persona- dijo Iris asintiendo para si misma con aprobación de su juicio.

 

Cuando llegarón al hospital, el doctor Lousett saludó a las jóvenes pero a Iris con una preferencia y un calor evidente que no le molesto a Sibila no le importó. Nunca se molestaba por entablar relaciones informales con sus compañeros de trabajo… o con los pacientes.

 

-Muy bien Sibila, debes atender al paciente del cuarto 8, es Klauss Queradim y lo atendió tu hermana ayer pero seguramente, todo eso ya lo sabes- dijo Frederic Lousett.

-Si señor, enseguida-

-Adios Sibi, nos vemos…  - dijo Iris y moduló un “trátalo bien” a la que Sibila puso los ojos en blanco.

Caminó por los pasillos lenta y sigilosamente hacia la habitación 8 para atender al paciente, con total desinterés…

 

Mientras tanto, Klauss estaba aburrido en su habitación, ansiaba que terminaran esos dos días que le quedaban para poder pasar todo el tiempo posible con Iris, la hermosa enfermera que había conocido el día anterior, tan delicada y con la belleza de un arcángel. Pero esos pensamientos se desvanecierón al pensar en la enfermera que lo atendería en los días restantes de hospital.

Sibila… Estaba desesperado por verla, casi tanto como por ver a Iris, pero por diferentes motivos. “Es muy hermosa” habían dicho ella y Jane. Que desesperada curiosidad era la que sentía. ¿Cómo sería ella? ¿Tendría la piel blanca y cremosa de Iris? ¿Sus ojos?

Pero todas la preguntas que se estaban formando en su mente se desvanecierón al ver entrar a una mujer con delantal de enfermera…

¡Dios mío… SIBILA! Gritó en su mente.

Era Sibila. Tenía que serlo. Inmediatamente luego de verla sus ojos eran como dos huevos. Se había paralizado completamente e incluso dio un salto en la cama.

Era… bellísima. ¡Dios, mucho más que eso! Su piel era arena blanca, su pelo: la oscuridad misma con espirales y sus ojos eran dos esmeraldas brillantes. Sus labios eran aterciopeladas almohadas delicadas y sus pómulos: coloreados de rosa. ¡Cristo! Y su cuello era de una longitud imposible que se unía a un cuerpo que si él hubiera sido más indecoroso hubiera pensado en abalanzarse a él y utilizar cientos de formas de recorrerlo con brazos y labios.

Era la perfección encarnada…

Sibila, Sibila, Sibila… Sólo en ella podía pensar.

De repente su atracción por Iris le resultó incompleta y sin sentido. Ahora, en su interior tenía fuero, hielo, aire, agua, todos los elemento mezclados en un vórtice infernal… la locura misma se estaba apoderando de el.

Su belleza lo sacudió por dentro y quedó maravillado.

-¿Klauss Queradim?- dijo ella.

¡Su voz! Era un ave armoniosa y pura… diciendo suavemente su nombre.

Tardó en contestar e incluso tartamudeó. Su corazón sonaba como una estampida de elefantes.

-Sss… soy y… yo-

-Como usted debe saber, lo atenderé en estos dos días. Iris está ocupada-

Y otra vez ese “usted”. ¿Qué tenían las mujeres de este pueblo con el “usted”?

-Por favor, llámame Klauss... ¿Sibila?-

-Y usted por favor, llámeme señorita o señorita Woodred. No se que tipo de trato tiene con Iris pero yo me manejo así con los pacientes… Profesionalmente…-

Era fría, pensó Klauss. Comprendió que si quería conquistarla tendria que volcarse de lleno a la tarea. Y en plan de “conquistador”.

-Pero si vas a ocuparte de mí deberías tratarme de manera que me complazca. Además, no deberíamos ser tan formales Sibila- dijo con una voz aterciopelada.

Ese comentario heló a la enfermera. No lo esperaba.

-¿A no? ¿Eso piensa?-

-Si. “Sibila” es un nombre muy hermoso, que por cierto no se gasta. Me gustaría llamarte por tu nombre…-ronroneó Klauss con la esperanza de que el cumplido surtiera efecto y la ablandara.

Nunca le habían dicho que su nombre era hermoso…

Al ver que ella no respondía continuó:

-Me atrevo a decir que es de origen asiático… ¿Podría ser?-

Sibila volvió a la vida.

-No es importante mi nombre en esta conversación y ya que insiste, usted puede llamarme “Sibila” y yo lo trataré de esta forma. ¿Me expresé con claridad?-

-De momento esta bien, pero quizás sabes que tu hermaname ha invitado a hospedarme en su mansión, TU mansión, así que tarde o temprano me llamarás por mi nombre-

-Estoy consiente de que se hospedará en nuestra casa y yo lo estaré vigilando- dijo cruzandose de brazos la enfermera.

-Eso espero…- dijo Klauss explotando su expresión seductora.

-¿Sabe algo? Yo no soy Iris- Oh, por supuesto que no, pensó Klauss –No hago amigos como ella y no tengo relaciones especiales con los pacientes, así que le puedo decir que no confio en usted y que encuentro difícil afirmar que en el futuro te trataré como a uno-

-La confianza se ganará con el tiempo, Sibila y voy a perseverar…- dijo con una sonrisa enorme.

Le molestaba y le producía un cosquilleo extraño cada vez que él decía su nombre. Molestía y algo más que no pudo descifrar ni que se molestó en investigar.

El hombre era impertinente, sobervio y seguro de sí mismo. Tendría que sacar en limpio una forma de bajarle esa autoestima nociva para los demás…

Abruptamente cambió el tema.

-Como yo soy su enfermera venía a preguntarle si necesitaba algo.-

-Necesito…- “A ti” pensó –nada por ahora, quizás charlar-

-Es posible que venga Jane a visitarlo hoy-

-¿Tú no podrías quedarte a hablar?-

-Usted no es el único paciente, si necesita algo, aparte de hablar, llámeme. Hasta luego señor Queradim.- Y habiendo dicho esto Sibila abandonó la habitación.

Esa aparición lo había impactado. “Hermosa Sibila, ganaré tu corazón, cueste lo que cueste”…

 

Al salir de la habitación de Klauss, Sibila reflexionó.

¡Dios que hombre tan impertinente! Tendría que vigilarlo día y noche, pues no confiaba en el. Un hombre que trata informalmente a una joven que recien la conoce y que en este caso es su enfermera estaba fuera de las reglas básicas de educación. Pero… por otro lado… nadie la había tratada de esa manera tan inusual: la mayoría de los hombres con los que convivía la trataban con respeto y formalidad, incluso algunos demostraban cierto temor. Este hombre… no le tenía miedo en lo absoluto: era suelto, alegre y ¿seductor? ¡No!, seguramente tenía malas intenciones. Y había dicho que su nombre era hermoso… Ese había sido el primer cumplido de su vida.

Sibila estaba en medio de su reflexión cuando el doctor Lousett la solicitó. “Concéntrate en el plan: vigílalo” se dijo así misma… 

5 comentarios:

Nay Tiyi dijo...

Yo quería que Klaus fuera diferente =(
Todos los hombres son iguales, se enamoran del exterior... es como la publicidad grafica de Sprite con la mina con el helado en la frente:
"La apariencia importa"

Igual espero que truinfe el corazon... a parte es como Romeo.
Un dia ama a Roslaianda y al otro a Julieta (Aunque a Romeo se lo perdono porque lo AMO ^^)

En fin... Yo quiero a Iris, al menos que le consigas a ella un flaco mejor ^^
Jajaja ^^

Todo tranqui negri??

Hoy vi Footlose y me mori del amor!!! ^^

Un beso enorme!

Nay

Sukiomi dijo...

Estoy deacuerdo con Nay, lastimosamente lo primero que ven es la envoltura xD No he llegado a concocer a nadie que se fije más alla de...

Aunque Sibila es fría, me cae muy bien, mucho más que Iris xD

Pd. Siento demorarme en la respuesta :S

Suk

Nay Tiyi dijo...

Que buenoooo :D :D
Igual admito que tenia la esperanza de que ella fuera feliz con alguien que la merezca... y sea Klaus o alguien más yo feliz!
Sabías que Klaus significa Nicolás?? =)
Que coincidencia ^^

Todo bien??
Un beso enorme!
Nay

Nay Tiyi dijo...

Viste???
Son tocayos imaginarios!!
Etsoy armandot odo para bajarme Twilight... no aguanto hasta enero xD

Espero que ande todo bien.
Un beso enorme!!

Nay

Sukiomi dijo...

^^

Espero entones que Iris tenga una gran recompensa por semejante partida de corazón xD

Por lo de la belleza de Sibila, bueno lo acepto; me la imagino super linda pero eso no quita que Klauss se haya borrado mis expectativas de él.

Un saludito!

Pd. El blog se me daño ¬¬